Tarjetas de visita originales para personas especiales

Tarjeta de visita original

Hoy voy a compartir con vosotros la única de las tarjetas de visita originales, bueno, de hecho, la única de las tarjetas de visita en general, que conservo en mi cartera desde hace años.

Hace aproximadamente cinco años empecé a trabajar en una compañía multinacional (no voy a concretar de qué sector), de la que guardo muy buen recuerdo, con un equipo de profesionales que lideraba un jefe a nivel regional, el que fue mi jefe durante los dos años que trabajé allí.

Fue mi jefe y mi maestro, porque aprendí muchas cosas a nivel profesional de él, y también se convirtió en mi amigo a nivel personal. Y a día de hoy, aunque yo ya no trabajo en esa empresa, lo sigue siendo.

Entre otras funciones, mi trabajo incluía tareas comerciales. Y podría decir que lo más importante que aprendí a nivel comercial, profesional y personal, de mi jefe y de mi trabajo, es la importancia que tiene diferenciarse de los demás. Ya que, en mi sector, los clientes potenciales recibían incontables visitas de delegados comerciales como yo. Pero, además, también todas las empresas del sector eran grandes, podían tener posibles vacantes que mejoraran tus condiciones laborales, y la mayoría de las posiciones se cubrían por “fichaje”, en las que las empresas iban a buscar a profesionales en concreto de los que tenían buenas referencias. Con esto quiero decir que no solo es importante quedar bien con un cliente, sino labrar una imagen profesional y personal, una buena reputación, porque nunca sabes dónde te puede llevar tu red de contactos el día de mañana, y la siembra a largo plazo también es una buena estrategia.

El que era mi jefe, era y sigue siendo una persona muy dinámica que nunca cree saberlo todo y siempre quiere probar cosas nuevas para sorprender a las personas y llegar a la gente. No era un jefe convencional, y ser diferente (desde la forma de verlo como una virtud) le abría muchas puertas. Cuando conectas con la gente, te dedican más tiempo, te toman más en cuenta y te prestan más atención.

Nosotros llevábamos unas tarjetas de visita de empresa bastante convencionales. Un día que mi jefe me acompañó en mi jornada de trabajo me regaló esta tarjeta de la que os muestro imágenes de la vista delantera y trasera (disculpad la calidad de las fotos, pero las he tomado con el móvil). Estas tarjetas de visita originales se las había hecho él, por su cuenta, a nivel personal. Como veis, no incluyen datos personales ni de contacto ni de ningún tipo, porque solo iba a entregarlas a esas personas especiales a las que le saliera del alma realmente mandarles esos mensajes positivos para que pudieran llevarlos siempre a mano, y esas personas ya le conocían y sabían cómo contactarle. Por no llevar, no llevaban ni su nombre, pero creedme que cuando alguien te regala un detalle así, que no abunda en el día a día, recuerdas quién te lo ha dado. Lo entregó a clientes que llevaba años visitando, a compañeros, a amigos y seguro que incluso hasta a familiares.

Tarjeta de visita original

Tarjeta de visita original

Con esto quiero mostraros que las tarjetas de visita originales no tienen porque ser las más caras ni las mejor diseñadas. Todas las ideas son válidas y los límites los pones tú. Cuanto más diferente te vean, más te van a recordar. Ojo, diferente no significa cualquier cosa, uno puede ser diferente y generar una imagen negativa, y no se trata de eso.

Éste es un ejemplo de tarjetas de visita originales más, pero del que podéis sacar ideas a la hora de hacer las vuestras, por ejemplo que puede ser interesante incluir un mensaje, ya sea un mensaje positivo, de agradecimiento o de buenos deseos, que no suele hacerse, o incluso ¿por qué no? algún consejo… o que podéis hacer un número limitado de tarjetas más “especiales” solo para algunas personas, de este tipo pero en las que también añadir vuestros datos de contacto… o incluso que podéis tener tarjetas personales y no solo profesionales…

Mi jefe me demostró una vez más su capacidad de llegar a las personas, de traspasar, de ser y estar, y no solo de parecer. Debe hacer unos tres o cuatro años que llevo esta tarjeta conmigo y seguro que serán muchos más, y esta anécdota no se me olvida ni se me olvidará.

¿No os gustaría generar ese impacto y ese agradable recuerdo en personas de vuestro alrededor?

Recordad que aquí podéis consultar más entradas con ejemplos de tarjetas de visita originales.

2 comentarios

  • Estoy interesado en las tarjetas. Necesito 2000. Gracias

  • Hola Vicente,

    Nosotros no vendemos tarjetas, no somos una imprenta online, solo os facilitamos ideas y consejos. En los apartados de “tarjetas de visita online” o “imprenta online” de esta web puedes encontrar algunas recomendaciones de lugares donde poder encargar tus tarjetas.

    Un saludo y suerte! 😉

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